
Robert Downey Jr. retoma su papel como el detective más famoso del mundo, Sherlock Holmes, y Jude Law regresa como su formidable colega, Dr. Watson, en “Sherlock Holmes: A Game of Shadows”.
Sherlock Holmes siempre ha sido el hombre más inteligente de la sala… hasta ahora. Hay una nueva mente criminal, el Profesor Moriaty (Jared Harris), y no sólo iguala al intelectual Holmes, sino su capacidad para la maldad, acompañado de su completa falta de consciencia, podría darle cierta ventaja sobre el reconocido detective.
Cuando el príncipe heredero de Austria es encontrado muerto, la evidencia, según lo interpretado por el Inspector Lestrade (Eddie Marsan), señala que se trata de un suicidio. Pero Sherlock Holmes deduce que el príncipe ha sido víctima de homicidio — un homicidio que es sólo una pieza de un rompecabezas más grande y mucho más portentoso, diseñado por Moriaty.
Mezclando negocios con placer, Holmes sigue las pistas hasta un club de caballeros, donde su hermano Mycroft (Stephen Fry) y él celebran la última noche de soltería de Dr. Watson. Ahí es donde Holmes se encuentra con Sim (Noomi Rapace), una gitana que dice la fortuna, que ve más allá de lo que dice y cuya voluntaria participación para descifrar el misterio de la muerte del príncipe la señala como siguiente víctima del asesino. Holmes apenas puede salvar su vida y, a cambio, ella acepta a regañadientes su ayuda.
La investigación se vuelve cada vez más peligrosa, cuando lleva a Holmes, Watson y Sim a cruzar el continente, de Inglaterra a Francia, después a Alemania y finalmente a Suiza. Pero el astuto Moriaty siempre está un paso adelante, mientras teje una telaraña de muerte y destrucción — todo parte de un plan más grande que, de ser exitoso, cambiará el curso de la historia.

































































