El 29 de abril 1961 cayó enfermo.
Se dio cuenta de los síntomas de debilidad, malestar general, náuseas y, más tarde, dolor en la parte superior de su abdomen y su temperatura corporal se elevó a 37,5 ° C.
Rogozov escribió en su diario:
"Parece que tengo apendicitis. Guardare silencio al respecto ¿Por qué asustar a mis amigos? ¿Quién podría ser de ayuda?"
Al día siguiente, después de todo el tratamiento conservador (antibióticos, enfriamiento local) Rogozov decidió realizarse una cirugía, una auto-intervención quirúrgica.
Uno de sus compañeros le sostenía un espejo y otros científicos le pasaba el instrumental quirúrgico, y el sentado en una posición reclinada, logro extirpar su propio apéndice bajo anestesia local.
Durante la operación se desmayó, pero pudo continuar y completar el procedimiento en poco menos de dos horas.



















